¿Hay algo más sincero que el amor de una madre?
Es un amor incondicional, algo eterno, imborrable y hermoso. Sentimiento sincero, a veces controlador, pero protector.
Sentimiento de amor que puede con todo, inexplicable pero cierto, y esta hermosa y tierna imagen representa esa ternura y protección que sólo puede dar una madre.
Una madre no es sólo aquella que nos trae al mundo, es aquella que nos quiere y cuida por encima de todo, incluso de su propia vida. Vida que pondría en peligro sólo para salvar la nuestra.
Persona irremplazable que nos amará por lo que somos y no por lo que aparentamos. La única que nos apoyará en nuestros momentos duros y severos. Esa misma que nos aporta cada día nuestra dosis de amor diario, la que nos empuja y es el gran motor de nuestra vidas.
